El título de este libro propone una mirada abreviada al polisémico
concepto de educación, entendido aquí como un encuentro entre
el individuo y el mundo que habita y que más allá de lo biológico,
es fundamentalmente social, cultural e históricamente construido
por grupos humanos. De esta manera, la educación se constituye
como la puerta a través de la cual el individuo interactúa con los
valores, creencias, habilidades y conocimientos desarrollados por y
con su comunidad (Bruner, 1999) y, a su vez, comprendiendo que
dicha interacción alude a una influencia recíproca. Así pues, toda
educación representa un proceso bidireccional, cultural, histórica
y geográficamente localizado, en el que el individuo transforma su
mundo y, por causa de esa acción, es transformado a sí mismo y a
otros (Rogoff, 1997)...
(El anterior texto es parte de la introducción del libro)